sábado, 9 de abril de 2011

Religiones de sabores

Las religiones actuales vienen en cuatro sabores según el estudioso del tema, profesor Harvey Whitehouse de Oxford:
1.- "Fiesta sagrada", con quema de incienso, sonar de campanas y coros de música celeste. Como ejemplo pone al catolicismo (pero siga leyendo)
2.- "Terapia" con prácticas de sanación y expulsión de demonios. Ejemplo, algunos cristianismos evangélicos.
3.- "Búsqueda mística" como la búsqueda del nirvana budista.
4.- "Escolar" como en la lectura y estudio detallado del Corán Islámico y de la Torah Judía.
La idea del texto es que pueden hacerse nuevas religiones mezclando esos cuatro sabores según los gustos y necesidades de cada quien.

Me sorprende que el catolicismo sea considerado festivo. Tal vez en Inglaterra lo sea; lo que yo recuerdo es todo lo contrario; más bien tenebroso. Aún las celebraciones solemnes eran ocasión para recordarnos el infierno.
En 'La Antigua' Guatemala, veneran a un santo o beato hermano Pedro y se le recuerda porque todos los días al amanecer recorría la ciudad tocando su campanita mientras repetía "Acuérdate hermano que sólo un alma tenemos, y si la perdemos no la recuperamos"  ¡Vaya festividad cotidiana!

3 comentarios:

  1. Una vez me invitaron, gente muy humilde y escasa escolaridad, a una ceremonia religiosa de una boda. Era una religión tipo Evangélica o de Cristianos de no sé qué. Me impresionó la vehemencia e incontinencia verbal del que dirigía la ceremonia. Todo el tiempo levantaba la voz. Mientras echaba su rollón interminable, varios de los asistentes iban entrando en trance. Los demás asistentes interpretaban este estado hipnótico como que habían hecho contacto con "El Señor"- Las experiencias de los feligreses eran tan intensas, que difícilmente cambiarían de religión. Cosa que no podrán decir los Católicos. Creo que la 2 y la 3 matan a la 1 y la 4.

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  2. Comento lo de festivo: Aún no me recupero de la imagen que unos lindos amigos tienen en su sala; debe ser siglo 18. Es un escultura de realismo notable, un niño, de 5 o 6 añitos... ¡crucificado!, sangrante, desollado. O sea, como la imagen habitual de los crucifijos, pero en infantil. ¡Horrorizante! Ni Stephen King en sus desvaríos más gore...

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  3. Gracias por sus comentarios, Anónimo y Celine. Escribí una contestación pero parece que se perdió en algún clic fuera de lugar. Comentaba que la experiencia de entrar en contacto con el señor ubicaría a ese grupo como 'terapéutico'.
    Acerca de lo festivo, creo que los católicos sí se sienten cómodos y se reconocen en esa clasificación.

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